
Los síntomas visuales de la enfermedad no se hacen evidentes hasta que ocurre la muerte, justo antes o después que la larva pupa, es decir las celdas están operculadas.
Opérculos sanos son de forma levantada y una gama de colores desde claros a marrón oscuro.
Las crías infectadas aparecen más oscuras en más colores hasta llegar al negro (Figura izquierda). Las celdas infectadas también se desarrollan, con un aspecto grasiento llegando a verse hundidos.

Las larvas y pupas infectadas también pueden presentar una variación significativa en el color en los límites del marrón muy pálido a color casi negro.
La variación depende del grado de deshidratación del material enfermo.
Después de aproximadamente un mes, las larvas o pupas infectadas se desecarán completamente y se tornarán totalmente negras. Las larvas y pupas secas e infectadas, comúnmente son conocidas como escamas.